Descripción
Xenoblade Chronicles 2
Xenoblade Chronicles 2 el título sigue la senda marcada por la entrega original de Wii, ofreciéndonos una estructura en el que la historia cobra un gran protagonismo y va marcando todos nuestros pasos.
Esto significa que asistiremos a una ingente cantidad de vídeos y conversaciones que nos irán avanzando la trama principal.
Y que en todo momento nos indicarán cuál es nuestro próximo objetivo y hacia dónde tenemos que ir.
Evidentemente, las diferentes mecánicas de juego, zonas explorables, misiones secundarias y funciones también se irán desbloqueando conforme vayamos progresando en la historia, por lo que esta acaba por convertirse en uno de los pilares sobre el que se sustenta toda la aventura.
Como veis, esta estructura es la misma que la de cualquier JRPG clásico y se aleja de lo visto en Xenoblade Chronicles X, un título donde la trama pasaba a un plano muy secundario para centrarse más en la exploración y conquista de un planeta.
Chico conoce a chica
Esta vez la historia nos sitúa en un nuevo mundo llamado Alrest, el cual está sumergido en un mar de nubes sobre el que flotan unas gigantescas bestias conocidas como titanes.
Sobre estas criaturas se han desarrollado todo tipo de ecosistemas y civilizaciones, lo que ha permitido a la humanidad y a las bestias asentarse para así vivir su día a día.
Justo en el centro de Alrest se erige un titánico árbol y, según las leyendas, en su cima se encuentra el Elíseo, un paraíso donde reside el Arquitecto, el padre y creador del mundo y la vida en sí misma.
Nosotros encarnaremos a Rex, un joven buceador que por avatares del destino acaba conociendo a una chica llamada Pyra, quien le pide ayuda para ir hacia el Elíseo.
Evidentemente, esta premisa argumental es mucho más compleja que lo aquí expuesto, pero como no queremos arruinar sorpresas a nadie, no vamos a ahondar más en ello.
A partir de aquí comienza un gran viaje que nos ha ido conquistando más y más a medida que pasaban las horas.
Si bien al principio todo nos parecía demasiado tópico y, quizá, hasta predecible, a partir del capítulo cinco el guion empieza a pillar mucha fuerza y ritmo, regalándonos un momentazo tras otro y multitud de giros que nos han dejado con la boca abierta y que le han dado la vuelta a la trama por completo.






