Descripción
Assassins Creed Valhalla
Assassins Creed Valhalla da un gran salto hacia adelante, pasando de las antiguas civilizaciones al más reciente siglo IX después de Cristo.
En una Gran Bretaña sumida en el caos e invadida por los vikingos, entre otros pueblos.
Nosotros nos pondremos en la piel de Eivor -hombre o mujer, como prefiramos-, un vikingo que lidera a su clan en una de estas invasiones.
Y que creará un nuevo hogar para su pueblo en las tierras de Inglaterra.
Para ello no solo emplearemos la fuerza bruta en multitud de batallas.
Sino también, y sobre todo, la diplomacia, forjando alianzas con diferentes bandos, por lo que tendremos que derrocar y poner reyes urdiendo todo tipo de tejemanejes políticos en un puro y duro juego de tronos.
También hay ciertos intentos de conectar esta entrega con el resto de la saga.
Y traer de vuelta el viejo conflicto de los Asesinos y los Templarios, algo que nos parece que está hecho de una manera un tanto forzada, pero que seguro agradará a los fans más veteranos.
Regiones
Así, con un mapa dividido en diferentes regiones.
Nos encontramos varias campañas o arcos argumentales con sus diferentes personajes y tramas.
Casi como si se trataran de temporadas de una serie, que se cierran cuando hemos logrado esa alianza, asentándonos poco a poco en Inglaterra mientras conseguimos que prospere nuestro asentamiento.
Esta estructura ayuda a que sea un juego más ordenado y centrado que Odyssey, teniendo muy claro en todo momento cuáles son nuestros objetivos, qué estamos haciendo y para qué lo estamos haciendo.
Pero esto también se cobra cierto precio, como un protagonista bastante desdibujado y en muchos momentos en un segundo plano, que no cuenta con un buen desarrollo, y con algunos de estos arcos argumentales con más interés que otros, y que se pueden llegar a hacer en ocasiones un poco pesados con tanto politiqueo, sobre todo cuando llevas muchas horas y se empieza a repetir esta estructura.
















