El jueves 29 de octubre de 2026 amaneció con la escena que Nintendo ya conoce de memoria: una edición especial agotada, tiendas en línea colapsadas y miles de jugadores preguntándose si alcanzaron a comprar o si llegaron tarde. La Nintendo Switch 2 edición 40.º aniversario de The Legend of Zelda salió a la venta en Estados Unidos a $519,99 y duró horas. En la tienda de Nintendo apareció el aviso de siempre, «más inventario en camino», y en Walmart pasó algo peor: una oleada de preventas canceladas el día anterior, porque la tienda había vendido más consolas de las que tenía. Una semana después llega el juego que justifica toda la edición, el remake de Ocarina of Time, y la consola que lo acompaña ya es, para muchos, una pieza de colección antes de cumplir una semana en la calle.
Para el lector en Venezuela, la aclaración de siempre: estos lanzamientos suelen llegar por importación después de su salida en Estados Unidos, así que los precios y las fechas de este artículo son los anunciados por Nintendo para ese mercado, en dólares. No hay información oficial sobre fechas ni precios locales, y este artículo no inventa ninguna. Lo que sí se puede seguir desde aquí es la historia completa: una saga que cumple 40 años, una consola agotada en horas y el regreso del juego que en 1998 redefinió la aventura en tres dimensiones, justo cuando su creador, Shigeru Miyamoto, recibe la máxima distinción cultural de Japón. Nintendo armó el aniversario como una coreografía: primero la consola, una semana después el juego. Lo que no calculó fue la demanda. Esto es todo lo confirmado, con precios, fechas y lo que todavía no tiene respuesta.
Qué trae la caja (y qué no trae)
La edición 40.º aniversario no cambia nada por dentro. Es la misma Switch 2 de siempre vestida para la ocasión: pantalla de 7,9 pulgadas a 1080p, salida de hasta 4K en el televisor con el dock, 256 GB de almacenamiento interno ampliable con tarjetas microSD Express y los tres modos de juego de siempre, televisor, sobremesa y portátil. Lo que pagas de más es el diseño, y el diseño está trabajado con calma: los Joy-Con 2 vienen en verde y dorado, los colores clásicos de la saga, con decoraciones inspiradas en Zelda y la Trifuerza dorada en el control izquierdo; el dock es negro con dorado y lleva el símbolo de la Trifuerza al frente; la parte trasera de la consola y del dock llevan patrones decorativos de la serie. Es, en palabras de quienes ya la vieron en persona, una consola que parece una reliquia de Hyrule.
La caja trae la consola, los dos Joy-Con 2 verdes y dorados, el dock, el soporte para los controles, dos correas, el adaptador de corriente, el cable USB-C y el cable HDMI de ultra alta velocidad. Lo que no trae es el juego. Ni Ocarina of Time ni ningún otro: Nintendo lo deja por escrito en su tienda, «juego no incluido». Es el detalle que más conviene tener claro antes de comprar, porque la edición y el juego se venden por separado y el gasto real es la suma de los dos: $519,99 de la consola más $59,99 de la versión digital del remake, $579,98 en total, siempre hablando de los precios anunciados en Estados Unidos. La versión física del juego cuesta $69,99 en ese mercado.
El precio también merece una línea aparte. Los $519,99 son $20 más que la Switch 2 estándar, que desde septiembre de 2026 cuesta $499,99 en Estados Unidos tras una subida de $50. Es decir, el sobreprecio de la edición especial es modesto comparado con lo que Nintendo ya había subido la consola base. El problema nunca fue el precio: fue la cantidad. Las preventas se abrieron a principios de septiembre y se agotaron en cuestión de horas, y el día del lanzamiento la historia se repitió en casi todas las tiendas.
Junto a la consola llegaron los accesorios a juego, también el 29 de octubre y también vendidos por separado. El control Pro edición Zelda cuesta $99,99, $10 más que el control Pro estándar. Hay una versión del control con base de exhibición con el mapa de Hyrule por $109,99, que solo se vende en la tienda en línea de Nintendo y en sus tiendas físicas de Nueva York y San Francisco. Y la funda con protector de pantalla de la edición cuesta $39,99. Todo agotado o casi en el primer día, igual que la consola.
Agotada antes de empezar: preventas, cancelaciones y reposición
La preventa fue el primer aviso. Se abrió a principios de septiembre y duró horas: la consola se agotó en la tienda de Nintendo, en Amazon, en Best Buy, en Target y en Walmart, y los rastreadores de stock registraron ventanas que se abrían y se cerraban en minutos. El día del lanzamiento, el 29 de octubre, Nintendo repuso unidades en su propia tienda y volvieron a volar: Polygon contó que la página recibía una demanda extrema, con el stock entrando y saliendo, y poco después la consola figuraba otra vez como agotada. Amazon llegó a mostrarla disponible esa misma mañana y al mediodía ya estaba agotada. Best Buy, Target y Walmart corrieron la misma suerte.
El capítulo más feo lo escribió Walmart. El día antes del lanzamiento, una oleada de clientes que habían reservado la consola recibió un correo de cancelación: el artículo estaba agotado porque la tienda lo había vendido en exceso, según reportaron Kotaku y Nintendo Life a partir de los mensajes de los compradores. Al mismo tiempo, en la propia página de Walmart aparecían listados de terceros ofreciendo la consola alrededor de $700. Walmart no hizo una declaración pública sobre las cancelaciones. En reventa, los precios se movieron entre $750 y más de $900 en eBay durante los primeros días. No hay cifras oficiales de cuántas unidades se fabricaron ni de cuántas se vendieron: Nintendo no publica esos números para ediciones especiales.
Lo que sí dijo Nintendo, y conviene citarlo con precisión, es que viene más stock pero sin fecha. Bill van Zyll, vicepresidente y gerente general de Nintendo para Latinoamérica, reconoció en una entrevista que la compañía «subestimó lo bien que sería recibida» la consola y aseguró que están «trabajando en las reposiciones», sin dar detalles de cuándo ni en qué cantidades. La tienda de Nintendo muestra el aviso «más inventario en camino» e invita a guardarla en la lista de deseos de la aplicación para recibir un aviso cuando vuelva. Best Buy anunció cantidades limitadas en tiendas seleccionadas durante su evento de lanzamiento de medianoche del 5 de noviembre, el día del remake. Y en las tiendas físicas de Nintendo en Nueva York y San Francisco la venta del día del lanzamiento exigía una reserva Warp Pipe Pass, con una consola por cliente.
La recomendación honesta, después de ver cómo se movió la semana, es no pagar el sobreprecio de reventa. La consola no trae el juego, no mejora el rendimiento y su valor está en el diseño y en lo limitada que es. Si se busca por colección, lo sensato es seguir los avisos de stock y estar atento al 5 de noviembre. Y si lo que se quiere es jugar Ocarina of Time el día del estreno, cualquier Switch 2 sirve: el juego es el mismo. Para quien compra desde Venezuela, conviene confirmar el precio final con envío e impuestos antes de pagar, porque las cifras de este artículo son las de Estados Unidos.
Ocarina of Time, reconstruido desde cero
El 5 de noviembre de 2026 llega The Legend of Zelda: Ocarina of Time, exclusivo de Nintendo Switch 2, a $59,99 en digital y $69,99 en físico en Estados Unidos. Nintendo anunció el remake en un Nintendo Direct de junio de 2026 y confirmó la fecha en el Direct del 40.º aniversario del 8 de septiembre. No es un port ni una remasterización con la resolución subida: es el clásico de Nintendo 64 de 1998 reconstruido desde los cimientos para la consola nueva, con Eiji Aonuma, productor histórico de la saga, y Hidemaro Fujibayashi, director de Tears of the Kingdom, como productores. Aonuma lo describió como «una interpretación fiel con tecnologías modernas», y esa frase resume bien lo que muestran los avances: el mismo juego, con otra piel.
Lo confirmado sobre el remake empieza por lo técnico. Digital Foundry midió el metraje de septiembre a 1080p y 60 cuadros por segundo. Las escenas principales ahora tienen voces completas: Zelda, Saria, Darunia, Ruto y Ganondorf hablan, mientras Link se mantiene en silencio, como siempre. Hay diálogos nuevos, una banda sonora renovada y un botón de salto que recupera algo que el original de 1998 había cortado durante el desarrollo. El juego pesa unos 27 GB según la estimación de la tienda de Nintendo, que puede cambiar antes del lanzamiento, y exige una suscripción a Nintendo Switch Online para usar la nube de guardado.
Las novedades de juego son las que más conversación generaron en los avances. Está el Salón de los Héroes Caídos, como lo llama Nintendo en su propia descripción —parte de la cobertura lo nombra Salón de los Enemigos Caídos, es el mismo lugar—, una sala donde aparecen estatuas de los jefes derrotados y se puede volver a enfrentarlos contra reloj. Dark Link, el doble sombrío del Templo del Agua, vuelve, confirmado por un comercial japonés de televisión. Y la ocarina, el corazón del juego, se puede tocar de tres maneras: con los botones de siempre, tarareando la melodía en el micrófono de la consola o tocando un instrumento de verdad frente al micrófono. Nintendo vende incluso una ocarina oficial con licencia que reproduce las 12 canciones del juego. La aplicación ZELDA NOTES, dentro de la app de Nintendo Switch para el teléfono, suma el registro de logros, pruebas de conocimiento y un editor para crear y compartir melodías.
Hay dos detalles comerciales que conviene dejar anotados. El primero: dos amiibo nuevos, Link niño y Zelda niña, llegan en 2027 a $24,99 cada uno y desbloquean máscaras especiales dentro del juego; los amiibo de Zelda que ya existen dan recompensas al acercarlos. El segundo: quien compre la versión digital antes del 23 de noviembre a las 11:59 p. m., hora del Pacífico, recibe un fondo de pantalla digital del 40.º aniversario como bono por compra anticipada. El juego recibió la clasificación E10+ por sangre animada y violencia de fantasía.
40 años después, la misma curiosidad
El primer The Legend of Zelda salió en 1986 en Japón, para el Famicom Disk System, y lo firmaba un diseñador que había entrado a Nintendo en 1977 y que de niño exploraba los bosques y cuevas de Sonobe sin mapa ni objetivo. Esa curiosidad se convirtió en el motor de la saga: un mundo abierto donde el jugador decide a dónde ir y en qué orden, sin tutoriales ni caminos marcados. Cuarenta años después, la fórmula sigue intacta y la saga ya redefinió el género de aventuras dos veces: primero en 1986 y luego con la libertad total de Breath of the Wild en 2017. El remake de Ocarina of Time llega justo cuando esa historia recibe su reconocimiento más solemne: Shigeru Miyamoto recibe la Orden de la Cultura de Japón, la primera vez que la máxima distinción cultural del país recae en un creador de videojuegos, en una ceremonia el 3 de noviembre en el Palacio Imperial de Tokio.
El aniversario no se queda en la consola y el juego. La primera película de The Legend of Zelda está en camino, Mario ya superó los mil millones de dólares en taquilla con su película y Nintendo vive un 2026 de dominio casi total con la Switch 2, encadenando anuncio tras anuncio. Para el público venezolano que creció con un NES o un Super Nintendo en la sala y heredó los juegos de una generación a otra, este aniversario tiene un sabor especial: Zelda fue, para muchos, el primer mundo abierto que exploraron sin que nadie les dijera por dónde empezar. El remake no apela solo a la nostalgia: apela a esa sensación de doblar una esquina sin saber qué habrá detrás, que es exactamente lo que Miyamoto sintió de niño en Sonobe.
El calendario: Zelda abre y GTA 6 cierra
El 5 de noviembre no es una fecha cualquiera en el calendario de 2026: es exactamente dos semanas antes del lanzamiento más grande del año. Grand Theft Auto VI sale el 19 de noviembre para PS5 y Xbox Series X|S, y Nintendo colocó el remake de Zelda justo en la ventana previa, con el evento de medianoche de Best Buy compartiendo noche de estreno. No compiten por la misma consola —GTA 6 no sale en Switch 2—, pero sí por la misma billetera y por la misma conversación. Ocarina of Time es exclusivo de Switch 2: no se puede jugar en la Switch original, un detalle que conviene repetir porque más de uno lo preguntará en la tienda. El resto del año sigue cargado: los lanzamientos destacados de 2026 vienen encadenándose mes a mes, y mientras tanto Elden Ring sigue recibiendo novedades y actualizaciones que mejoran la experiencia de juego.
La semana del aniversario fue, además, una de las más movidas del año en tecnología: un día antes del lanzamiento de la consola, Apple presentó en Los Ángeles su primer MacBook Pro con pantalla táctil, junto al MacBook Pro M6, el iMac M6 y el iPad mini OLED. Octubre de 2026 quedará como el mes en que Nintendo celebró 40 años de Zelda con una consola agotada y Apple tocó el Mac por primera vez. Dos celebraciones distintas, el mismo público mirando.
Si todavía la buscas: qué conviene hacer
Si la edición 40.º aniversario es lo que quieres, la jugada es la paciencia. Nintendo dice que viene más inventario, Best Buy tendrá unidades limitadas el 5 de noviembre y la tienda de Nintendo avisa por la aplicación cuando vuelve el stock. Pagar $700 o más en reventa por una consola que no trae juego y no rinde más que la estándar es una decisión de coleccionista, no de jugador, y conviene tomarla sabiendo eso. Si lo que quieres es jugar, el gasto sensato es otro: la Switch 2 que ya tienes —o la estándar— más el remake a $59,99 en digital, con los precios de Estados Unidos como referencia.
Y si nunca jugaste Ocarina of Time, el 5 de noviembre es una puerta de entrada inmejorable. Es el juego que en 1998 le enseñó a la industria cómo se hacía una aventura en tres dimensiones, reconstruido con voces, con 60 cuadros por segundo y con la ocarina sonando por el micrófono de la consola. Cuarenta años después de que un niño de Sonobe se perdiera por el bosque, Hyrule vuelve a abrirse sin mapa ni instrucciones. Solo hay que apretar start.
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